entrevistaspadres: Huerta: "Lima es una ciudad difícil para una persona en silla de ruedas"

Huerta: "Lima es una ciudad difícil para una persona en silla de ruedas"

Jaime Huerta es arquitecto. Hace veinte años que se moviliza en silla de ruedas por un accidente. Desde su formación profesional y su experiencia de vida ha decidido ofrecernos un libro que resulta un manual de la accesibilidad. Bajo el título: Discapacidad y Diseño Accesible acaba de presentar en el Congreso de la República su más reciente publicación donde indica las dificultades que producen diversos tipos de discapacidad y cuales son las adecuaciones que se requieren para hacer el entorno accesible.
Describe e ilustra las condiciones que deben tener los diferentes elementos urbanos y arquitectónicos (incluyendo las dimensiones) para ser accesibles para las personas con discapacidad. Un libro con toda la autoridad de quien conoce el tema desde todos los ángulos posibles.
Has escrito varios libros abordando el tema de la accesibilidad para las personas con discapacidad en el Perú, podrías decirme si ha cambiado en algo el diseño urbano y arquitectónico de nuestra ciudad en los últimos años. ¿Hemos avanzado a ser una ciudad accesible?
-La accesibilidad es un tema que transversaliza todas las actividades de vida diaria de las personas, con o sin discapacidad. Requiere el compromiso de los profesionales del diseño y la construcción para cumplir con las diferentes disposiciones que existen al respecto y toma un tiempo. Lo que ha sucedido en los últimos años es que el tema de la discapacidad se ha sacado a la luz y se menciona en los periódicos y parece ser que el Gobierno se ha sensibilizado en torno al problema, pero Lima sigue siendo una ciudad muy difícil para la movilidad y el desempeño diario de las personas con discapacidad
¿Lima es una ciudad en la que uno se puede movilizar de manera autónoma, sin ayuda de nadie y sin importar el tipo de discapacidad?
-Definitivamente no, con la excepción de algunos sitios específicos, Lima es una ciudad llena de barreras arquitectónicas que impiden que las personas con discapacidades se desplazen y desempeñen en las mismas condiciones que aquellas que no tienen discapacidad. Estas barreras que impiden el acceso en igualdad de oportunidades, dejan de ser sólo barreras físicas y terminan transformándose en barreras sociales.
¿Para que tipo de discapacidad dirías que Lima resulta particularmente intransitable?
-Especialmente para las personas con discapacidad física y que requieren para desplazarse de una silla de ruedas.
Te movilizas en silla de ruedas hace 20 años ¿encuentras en nuestra sociedad una cultura de respeto a las personas con discapacidad o además de la propia ciudad, hay obstáculo que surgen del entorno social?
-La discapacidad se observa actualmente desde el punto de vista del modelo social, es decir no somos personas con discapacidad por una condición diagnosticada clínicamente, sino porque se nos obstaculiza o niega el acceso a la infraestructura física, a los servicios públicos y otras actividades sociales.
La discapacidad responde entonces a la relación que existe entre la persona y su limitación, con el entorno. Sin embargo, a pesar de las actividades de sensibilización que se realizan, no existe aún una cultura de respeto a la diversidad, ya sea por desconocimiento o por falta de interés, y su manifiestación es la exclusión o discriminación a la que se ven sometidas las personas con discapacidad.
Las personas con discapacidad deseamos que se nos considere por lo que tenemos, no por lo que nos falta, es decir nos consideren por nuestra capacidad y no por nuestra discapacidad.

Jaime Huerta y su más reciente publicación. El libro representa un documento de consulta.

¿Cuándo podemos decir que una ciudad, un ambiente o un lugar es totalmente accesible?
-Cuando te puedes desplazar por un lugar o ambiente sin que te des cuenta de las adecuaciones que se han realizado para hacerlo accesible. Al revés cuando empiezas a notar la falta de rampas, de puertas adecuadas, de baños adaptados, es cuando te das cuenta de la falta de accesibilidad
¿Por qué existiendo un marco jurídico en apariencia muy completo, nadie fiscaliza o exige se cumplan las leyes que norman la accesibilidad para las personas con discapacidad?
-Las diversas leyes y normas establecen un rol determinante de las Municipalidades en la fiscalización del tema de la accesibilidad, a través de los mecanismos de licencias de construcción y de funcionamiento.
También tiene responsabilidad fiscalizadora el antiguo CONADIS, fusionado hasta ahora como DIGEPEDIS, pero más allá de las leyes y normas está la disposición que tienen las autoridades políticas para enfrentar el tema de la discapacidad y accesibilidad.
Cuando la autoridad política en un distrito está sensibilizada y tiene interés en el tema, todos los funcionarios responden a estas iniciativas, de otra forma no existe ningún interés de los funcionarios en hacer cumplir las normas.
Esto a veces me hace pensar que la accesibilidad dejó de ser un tema técnico para convertirse en un tema de voluntad política.
¿Cómo pedirle al sector privado aportar a la construcción de espacios públicos accesibles si el propio Estado diseña sus espacios sin dicho criterio?
-Lo que debe hacer el Sector Privado, al igual que el Gobierno, es cumplir las disposiciones y que la nueva infraestructura pública o privada de uso público, que se construya cumpla con las disposiciones de accesibilidad y en el caso de lo ya construido, que se adecúe lo que es posible de modificar.
¿Cuánto costaría transformar Lima en una ciudad accesiblidad?
-Es difícil hablar de costos, especialmente en Lima, donde existe algunos edificios considerados patrimonio cultural o que por sus características difícilmente podrán ser hechos accesibles. La decisión debería ser que toda nueva infraestructura que se construya, cumpla con los requisitos de accesibilidad
¿Qué tan caro es incluir en los nuevos proyectos de vivienda el concepto de accesibilidad, eleva demasiado el presupuesto del proyecto?
-El tener acceso a una vivienda digna, constituye una de las necesidades fundamentales de todo ser humano. En el Perú existe un gran desarrollo en la construcción de viviendas y el Estado ha intervenido para que los costos y condiciones estén al alcance de las mayorías.
Pero para abaratar los costos de construcción, se dictaron disposiciones que vulneraban todos los conceptos y normas sobre accesibilidad. Los programas de “Mi Vivienda” y “Techo Propio” no son posibles de utilizar por personas con discapacidad física.
Las dimensiones de puertas, pasadizos, baños hacen imposible su utilización por una persona que se desplaze en silla de ruedas. Igual sucede con el diseño de las veredas y otros elementos urbanos.
Se dice que cuando se diseña una construcción con condiciones de accesibilidad, su costo no se debe incrementar en más del 1 o 2%. Sin embargo, adecuar una construcción que no ha sido hecha accesible, incrementa el costo entre 10 a 15%.

Jaime Tipe Sánchez
taskichiyperu@yahoo.com

Publicado 20/12/07

1 comentario:

elquemira dijo...
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